homeopatia

La sociedad del siglo XXI muestra un vivo interés por las terapias holísticas y el tratamiento de los trastornos de salud bajo el concepto hipocrático Primum non nocere (lo más importante es no perjudicar). Hipócrates (S V aC) y más tarde Paracelso (S XV), al igual que se hizo en diferentes ramas de la Medicina Tradicional China (Hwa Tono, S II aC), emplearon el principio de similitud, Similia similibus curantur (lo semejante cura lo semejante), antes de que lo hiciera Samuel Hahnemann (1755-1843), padre de la homeopatía. Sin embargo, fue Hahnemann quién lo divulgó y dotó de un cuerpo y una metodología científica, utilizando por primera vez en 1808 el término homeopatía (homeos = semejante; pathos = enfermedad). En su libro Organon de la Medicina, Hahnemann explica los principios básicos, el concepto de salud y enfermedad y los criterios para tratar a los enfermos con Homeopatía.

Los principios activos de las preparaciones homeopáticas se obtienen a partir de sustancias denominadas cepas homeopáticas. Actualmente se utilizan cerca de 3000 cepas que son de origen vegetal, animal o mineral, diluidas y dinamizadas, mediante unas pautas predeterminadas por las farmacopeas homeopáticas, denominadas potencias.

Los medicamentos homeopáticos unitarios contienen una única cepa, mientras que los complejos están compuestos por varias cepas y tienen una administración más genérica, al dar respuesta a problemas más comunes de la vida cotidiana: tos, gripes, resfriados, dolor de garganta, trastornos digestivos, conjuntivitis , ansiedad, nerviosismo puntual ... Normalmente no reciben el nombre de la cepa, sino el nombre comercial registrado por el laboratorio que los comercializa.

Asimismo, la nomenclatura en latín de los medicamentos homeopáticos unitarios es de carácter internacional, lo que permite comprarlos todo el mundo; por ejemplo, Belladona, Nux vómica, Arnica Montana .... Los medicamentos homeopáticos se presentan normalmente en forma de tubos de gránulos o de dosis de glóbulos. También los encontraremos en otras presentaciones: gotas, comprimidos, pomadas, ampollas, jarabes ... Se fabrican en laboratorios farmacéuticos en cumplimiento de la normativa sanitaria exigida en materia de medicamentos y se dispensan sólo en las farmacias.

La terapéutica homeopática estimula la reacción espontánea y natural del organismo. Basándose en el principio de similitud, utiliza los efectos terapéuticos de las sustancias, atenuando su toxicidad mediante la utilización de muy pequeñas dosis de una determinada sustancia que, a dosis elevadas, provocaría en una persona sana la aparición de los síntomas del medicamento (patogenesia del medicamento homeopático), pero que es curativa o paliativa cuando se toma en dosis infinitesimales y en la "dosis mínima" y se adapta al conjunto de signos y síntomas que presenta la persona.

Por ejemplo, una ingesta elevada de Allium Cepa (la cebolla, tan utilizada en la cocina mediterránea), provocaría, entre otros síntomas, una irritación de las mucosas respiratorias superiores y las conjuntivas, produciendo una irritación. Observamos que las manifestaciones agudas de determinadas alergias son muy similares a las que produciría la cebolla en una persona sana: rinorrea aguda, picor de ojos, lagrimeo, etc.

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La forma de preparación del medicamento homeopático (dilución, agitación ...), determina que la cantidad de sustancia inicial desaparezca, guardando sólo la señal de cada medicamento como elemento activo en las subsiguientes diluciones. La experiencia demuestra que, a pesar del proceso de dilución, el efecto terapéutico persiste. Observarás que el nombre del medicamento va seguido de un número que indica la cantidad de veces que se ha diluido la sustancia empleada en su elaboración, así como de una o varias letras que informan del método de dilución utilizado. Por ejemplo, Arnica Montana 5CH, significa que la tintura madre de Arnica Montana, ha sido diluida cinco veces según el método de fabricación centesimal descrito por el Dr. Hahnemann.

La entrevista homeopática es extensa para encontrar el remedio más adecuado, dado que la Homeopatía es un sistema terapéutico de gran amplitud que comprende el conjunto total de los estados de la persona, tanto en lo que se refiere a los aspectos patológicos como a los psiquico-mentales. A diferencia de la medicina alopática que, generalmente, se opone a la enfermedad y sus síntomas de forma directa, la homeopatía, considera que en nuestro organismo se encuentra el potencial de lucha contra la enfermedad o el desequilibrio y favorece su estimulación, contemplando la persona en toda su globalidad y observando el conjunto de todos sus signos y síntomas.

La duración del tratamiento dependerá de la vitalidad, predisposición o susceptibilidad de la persona. Sin embargo, en patologías agudas el resultado es muy rápido. Su acción en patologías crónicas es más lenta, pero profunda. Con carácter preventivo, la homeopatía es una buena aliada para tonificar el sistema inmunológico, ayudando a prevenir gripes y resfriados, alergias estacionales ...

La homeopatía no tiene efectos secundarios o tóxicos. Es una terapia apta para cualquier persona, que no presenta ningún riesgo en niños, embarazadas o ancianos. Las mascotas domésticas reaccionan también muy bien a los medicamentos homeopáticos. Cualquier patología puede ser tratada sólo con homeopatía o, en determinadas ocasiones, acompañarla de otras terapias naturales. Se puede emplear, asimismo, como complemento de cualquier tratamiento alopático.